Correio do Estado
Sem resultados
Ver todos os resultados
  • Gama
  • Política de Privacidad
  • Contacto
Sem resultados
Ver todos os resultados
Correio do Estado
Sem resultados
Ver todos os resultados

Cómo en Suiza las llamadas favelas ofrecen una calidad de vida que sorprende al mundo

Por Daniela Luna
27/01/2026
Foto: Tripadvisor

Foto: Tripadvisor

Imagínese caminando por una zona que en las redes sociales han bautizado, con cierta ironía, como la «favela suiza».

Usted espera encontrar calles agrietadas, servicios precarios o inseguridad latente.

Sin embargo, lo que sus ojos ven en este inicio de 2026 es un tranvía impecable que llega en el segundo exacto, niños jugando solos en parques limpios y edificios con aislamiento térmico de última generación. 

Un modelo de dignidad

Bienvenidos a la periferia de Basilea, el lugar donde la pobreza desafía todos los estereotipos del mundo moderno.

En Basilea, una ciudad en el noroeste de Suiza, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) roza la perfección con un 0,964.

Aquí, el término «barrio marginal» es casi una hipérbole arquitectónica. Lo que diferencia a un barrio de lujo de una zona popular como Klybeck no es la ausencia de Estado, sino simplemente el diseño de las fachadas.

Mientras en otros países la clase media lucha por servicios básicos, en estos barrios suizos la dignidad material es un estándar innegociable.

El contraste es tan fuerte que confunde a los visitantes extranjeros. En estas zonas, la planificación urbana prioriza la eficiencia sobre la estética alpina de postal.

Los edificios pueden ser de líneas sencillas y funcionales, pero dentro de ellos no falta el agua potable, la calefacción central ni la seguridad. Es el triunfo de la infraestructura sobre la apariencia.

El vibrante pulso de la diversidad y el ahorro

Lo que realmente da vida a estos barrios es su multiculturalidad. A diferencia del silencio sepulcral de las zonas residenciales de élite, los barrios populares de Basilea vibran con la energía de inmigrantes de Turquía, los Balcanes y Latinoamérica.

Las calles están salpicadas de barberías bulliciosas y tiendas étnicas donde se escuchan múltiples idiomas. Es una Suiza menos idealizada, pero mucho más humana y acogedora.

Para muchos trabajadores, vivir aquí es una jugada estratégica maestra. Con un ingreso base cercano a los 4.000 francos suizos, un residente puede acceder a tecnología de punta y ocio de calidad.

El secreto de su estabilidad reside en la geografía: la proximidad con las fronteras de Alemania y Francia.

Lea también: Europa destruye más de 500 represas en un año y libera ríos tras décadas de bloqueo

El «turismo de compras» permite a las familias cruzar la frontera y comprar alimentos en euros, optimizando su presupuesto para ahorrar o viajar por el mundo.

Esta logística fronteriza permite que una familia de clase trabajadora mantenga un nivel de vida que sería la envidia de la clase alta en muchas capitales latinoamericanas.

En Basilea, tener un coche modesto estacionado en la calle no es un riesgo de robo, sino una herramienta práctica de movilidad.

La seguridad es tan omnipresente que la vigilancia es discreta, permitiendo que la vida comunitaria florezca sin miedos.

Los pilares del éxito suizo

El modelo de Basilea demuestra que la desigualdad de ingresos no tiene por qué traducirse en miseria. El sistema de transporte conecta el barrio más humilde con el centro financiero con la misma puntualidad y confort para todos.

No existen los cortes de electricidad ni el racionamiento de agua; la infraestructura de clase mundial es un derecho universal, no un privilegio del código postal.

La vivienda social en Suiza no es sinónimo de abandono. Los complejos destinados a refugiados y trabajadores siguen protocolos de mantenimiento rigurosos.

Relacionado: Un albañil en este país puede ganar $5.600 dólares al mes más horas extras

Este enfoque garantiza que, independientemente del saldo en la cuenta bancaria, cada habitante tenga acceso a un entorno limpio y funcional.

Es la prueba de que, cuando existen políticas públicas estructurales, la integración social ocurre de forma natural en las calles.

En este 2026, la periferia suiza se levanta como un modelo global. Nos enseña que el verdadero desarrollo no se mide por la cantidad de palacios, sino por la calidad de vida en sus zonas más económicas.

Basilea nos invita a mirar más allá de la superficie y comprender que la dignidad humana es la base de cualquier sociedad que se pretenda avanzada.

¿Dudas, críticas o sugerencias? Habla con nuestro equipo editorial.
Estimado lector,

El acceso al contenido se liberará inmediatamente después del anuncio.

Daniela Luna

Daniela Luna

Periodista.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sem resultados
Ver todos os resultados

Recomendado para Você

Foto: Rock and Wood

Cómo una nueva idea para el baño está eliminando la necesidad de duchas

17/02/2026
Foto: dreamstime.com

Arroz blanco elevado usando tres ajos, hojas de laurel y caldo

17/02/2026
Foto: Universidad Isabel I

Alerta científica: cómo dormir de cierta forma puede afectar tu salud cardíaca

17/02/2026
Foto: La Sexta

Qué comer para calmar la hambre nocturna sin sabotear tu salud

17/02/2026
Foto: Hogar Universal

La moda culinaria que deja de lado la olla a presión

17/02/2026
  • Contacto
  • Política de Privacidad

Gama - Correio do Estado

Bem-vindo de volta!

Faça login abaixo

Esqueceu a senha?

Recupere sua senha

Insira seu nome de usuário ou endereço de e-mail para redefinir sua senha.

Log In

Adicionar nova Playlist

Sem resultados
Ver todos os resultados
  • Gama
  • Política de Privacidad
  • Contacto

Gama - Correio do Estado