En el implacable campo de batalla de la tecnología móvil, la corona del «más vendido» es un premio efímero que cambia de cabeza con cada actualización de software y cada diseño de cámara. Sin embargo, en el tercer trimestre de 2025, un dispositivo se negó a ceder su dominio, desafiando la lógica de la obsolescencia programada. El iPhone 16, una generación anterior a la novedad deslumbrante, no solo mantuvo el pulso, sino que se alzó como el smartphone más popular del mundo, acaparando un 4% de la cuota de mercado global.
La lealtad de sus usuarios es un fenómeno digno de estudio. A pesar del lanzamiento de la flamante serie iPhone 17, el modelo anterior demostró una resistencia inusual. Mientras que los consumidores de alto poder adquisitivo en Estados Unidos, Reino Unido y China migraban hacia las mejoras del iPhone 17 Pro Max—con su chip A19 Pro y las capacidades avanzadas de su cámara—, el iPhone 16 estándar se mantuvo como la opción de volumen, limitando la caída estacional que normalmente arrasa con los modelos viejos.
De hecho, la única incursión de la nueva serie en la élite fue el iPhone 17 Pro Max, que escaló hasta el décimo puesto del ranking global. A pesar de haber estado disponible solo al final del trimestre, este modelo de gama alta logró la hazaña de ser el smartphone más vendido en el mes de septiembre, demostrando que el apetito por la innovación de punta sigue siendo voraz, aunque minoritario.
Pero esta historia de dominio global tiene un contrapeso esencial en el mercado Android, un reino donde Samsung aún reina con mano firme. Si Apple se lleva el trofeo del modelo individual más vendido, la serie Galaxy A de Samsung domina por volumen. Cinco de sus modelos lograron colarse en el Top 10, con el Galaxy A16 5G tomando el cetro del smartphone Android más vendido del trimestre.
La estrategia de Samsung es la de la democratización tecnológica. Modelos de gama media como el Galaxy A36 y el A56 no dependen solo de precios asequibles; han comenzado a incorporar características que hasta hace poco eran exclusivas de sus flagships. Funciones como el «Modo Noche» y el «Mejor Rostro» han permeado las líneas más accesibles, elevando la experiencia del consumidor promedio.
En los mercados emergentes—desde Latinoamérica hasta África—, la presencia de Samsung es todavía más innegable. Allí, modelos como el Galaxy A16 4G y el Galaxy A06 representan la mitad de sus ventas. La combinación de precios competitivos, soporte de software fiable y la incorporación constante de mejoras funcionales permite a Samsung mantener una posición poderosa. El iPhone 16 puede llevar la corona en ventas por unidad, pero la batalla real por el volumen y la presencia global sigue siendo un campo de juego complejo, donde la asequibilidad y la funcionalidad masiva de Samsung definen la experiencia de miles de millones de personas.





