Correio do Estado
Sem resultados
Ver todos os resultados
  • Gama
  • Política de Privacidad
  • Contacto
Sem resultados
Ver todos os resultados
Correio do Estado
Sem resultados
Ver todos os resultados

Estudio alerta sobre murciélagos vinculados a riesgos de futuras enfermedades

Por Daniela Luna
23/01/2026
Foto: conicet.gov.ar

Foto: conicet.gov.ar

En la penumbra de las cuevas y bajo el abrigo de los bosques tropicales, los murciélagos han convivido con virus milenarios durante eones sin causar mayores disturbios.

Sin embargo, en este inicio de 2026, la ciencia ha lanzado una advertencia que no busca generar pánico, sino precisión.

Un exhaustivo estudio publicado en Communications Biology ha revelado que la amenaza de una futura pandemia no recae sobre todos los murciélagos por igual, sino que se concentra en «ramas» muy específicas de su árbol genealógico.

Bajo la dirección de la investigadora Caroline A. Cummings, el equipo analizó datos de casi 900 especies de mamíferos.

La conclusión es fascinante: no existe un único «villano» alado, sino grupos evolutivos que poseen lo que los científicos denominan un alto «potencial epidémico viral».

Este término define la capacidad de un virus para saltar al ser humano, propagarse con facilidad y causar una alta mortalidad.

Lo inquietante de este hallazgo no es la existencia de los virus, sino nuestra cercanía con ellos.

Los grupos identificados como más riesgosos —como los murciélagos de herradura y ciertas familias insectívoras— no son criaturas extrañas y remotas; son especies comunes que, en muchos casos, ya se han acostumbrado a vivir en las grietas de nuestras construcciones y en los límites de nuestras ciudades.

Donde la selva se encuentra con el asfalto

El estudio subraya que el peligro no nace del animal, sino de la colisión entre su mundo y el nuestro.

Al superponer los mapas de distribución de estos murciélagos «de alto potencial» con las zonas de mayor impacto humano, los puntos calientes se iluminan con claridad: Centroamérica, la costa de Sudamérica, el sudeste asiático y el África ecuatorial.

En estas regiones, la deforestación y los monocultivos están forzando contactos que nunca debieron ocurrir.

Los murciélagos son maestros de la tolerancia inmunológica; pueden portar virus sin enfermarse, gracias a adaptaciones evolutivas únicas.

Lea también: Advertencia sanitaria obliga a retirar toneladas de pollo destinado al consumo en siete estados

Pero cuando el ser humano destruye sus refugios o transforma sus fuentes de alimento, el estrés en los animales aumenta.

Un murciélago estresado es un animal que libera una carga viral mucho mayor, convirtiéndose involuntariamente en una mecha lista para encenderse si el contacto con humanos es frecuente.

Este hallazgo biológico cambia las reglas del juego para la salud pública en 2026. Ya no se trata de vigilar a «todos los murciélagos», una tarea imposible y poco práctica, sino de enfocar los recursos en grupos específicos y en regiones donde la frontera entre la fauna salvaje y la civilización se ha vuelto peligrosamente borrosa.

Protección en lugar de persecución

Uno de los puntos más críticos del estudio es el desmantelamiento de los miedos simplistas. Atacar o eliminar colonias de murciélagos es, irónicamente, la receta perfecta para el desastre.

La alteración de refugios estables solo logra dispersar a los animales, aumentar su estrés y favorecer que los virus circulen hacia nuevas áreas. La protección del hábitat es, por tanto, la primera línea de defensa de la medicina humana.

Además, los murciélagos son aliados invisibles de nuestra propia supervivencia. Son polinizadores más eficaces que las abejas para muchas flores y actúan como el insecticida natural más potente del planeta, protegiendo cultivos y reduciendo la necesidad de químicos.

Relacionado: Lo que dijo un Nobel de Medicina sobre carne vacuna y cáncer que debes saber

Erradicarlos no solo no detendría las enfermedades, sino que provocaría un colapso agrícola y ecológico de proporciones incalculables.

La lección que deja la investigación de Cummings es clara: el factor decisivo para la próxima gran epidemia no será el murciélago, sino nuestra capacidad para respetar su espacio.

La vigilancia inteligente y la conservación de los ecosistemas son nuestras mejores vacunas. En el gran teatro de la naturaleza, mantener la distancia es el acto de mayor respeto y autoprotección que el ser humano puede ejercer.

¿Dudas, críticas o sugerencias? Habla con nuestro equipo editorial.
Estimado lector,

El acceso al contenido se liberará inmediatamente después del anuncio.

Daniela Luna

Daniela Luna

Periodista.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sem resultados
Ver todos os resultados

Recomendado para Você

Foto: Rock and Wood

Cómo una nueva idea para el baño está eliminando la necesidad de duchas

17/02/2026
Foto: dreamstime.com

Arroz blanco elevado usando tres ajos, hojas de laurel y caldo

17/02/2026
Foto: Universidad Isabel I

Alerta científica: cómo dormir de cierta forma puede afectar tu salud cardíaca

17/02/2026
Foto: La Sexta

Qué comer para calmar la hambre nocturna sin sabotear tu salud

17/02/2026
Foto: Hogar Universal

La moda culinaria que deja de lado la olla a presión

17/02/2026
  • Contacto
  • Política de Privacidad

Gama - Correio do Estado

Bem-vindo de volta!

Faça login abaixo

Esqueceu a senha?

Recupere sua senha

Insira seu nome de usuário ou endereço de e-mail para redefinir sua senha.

Log In

Adicionar nova Playlist

Sem resultados
Ver todos os resultados
  • Gama
  • Política de Privacidad
  • Contacto

Gama - Correio do Estado